JESUSCRISTO

miércoles, 2 de enero de 2013

segundo dia de la navidad ortodoxa

SEGUNDO DIA DE PREPARACIÓN A LA NAVIDAD ORTODOXA (2 DE ENERO 2013/20 DICIEMBRE)
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Celebracion de la navidad ortodoxa

 
 

¿PORQUÉ LOS ORTODOXOS NO CELEBRAMOS LA NAVIDAD EL 25 DE DICIEMBRE SINO EL 7 DE ENERO?

de Gonzalo Xavier Celi Almeida, el martes, 25 de diciembre de 2012 a la(s) 12:15 ·

En realidad los Ortodoxos celebramos la Navidad de nuestro Señor Jesucristo o el nacimiento en la Carne de nuestro Salvador el día 25 de diciembre, solo que siguiendo el calendario que fue usado en la misma época que nació Jesús. Este calendario fue aprobado por Julio Cesar el año 46 antes de Cristo y por esto se le llama calendario Juliano. La Iglesia Católica Romana, entre los muchos cambios que ha realizado del Cristianismo Original u Ortodoxo, es que en 1582 el Papa Gregorio XIII movido por unos “científicos” de la época decidió unilateralmente contradecir lo mandado por los Santos Concilios de los primeros siglos cristianos, en particular el Concilio de Nicea del 325, donde se mandaba seguir el calendario Juliano, pues lo convencieron que estaba “desfasado” por unos minutos, para ser exactos 11 minutos y algunos segundos. Claro estos minutos de desfase cada año desde el 325 hasta el 1582 se convertían en 1257 años de desfase, lo que da como resultado 10 días de diferencia. Por lo que gracias al decreto papal los que se acostaron a dormir la noche del jueves 4 de octubre de 1582 se despertaron la mañana del 15 de octubre de 1582…..simplemente la Iglesia romana hizo desaparecer 10 días del calendario. Esta decisión fue aceptada en algunos de los países católicos romanos, pero no de inmediato, y peor en los países mayoritariamente protestantes, anglicanos u ortodoxos. Hoy al 2012 hay 13 días de diferencia. La Iglesia Ortodoxa promulgo varios decretos contra el calendario nuevo papal, decretos que hasta hoy están vigentes, con mayor rigor sobretodo porque el uso del nuevo calendario (en las cosas eclesiásticas) significaría una aceptación de los errores romanos y claro un ecumenismo, como ha sucedido con algunos grupos ortodoxos que han caído en tal error. Sin embargo hay grandes partes de la Iglesia Ortodoxa (la mayoría) que mantienen el calendario tal como fue usado desde la época anterior al nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, y tal como lo vivió nuestro Señor y después de Él miles de santos hasta el error papal de 1582. Hoy en día los científicos actuales han comprobado que el calendario gregoriano es más erróneo en sus cálculos que el calendario Juliano, y hoy se plantea un calendario nuevo con cálculos más correctos sobre el mundo. Así que dentro de poco probablemente existirá un nuevo calendario mundial lejano de la fe y la religión, lo que será seguramente más difícil de aceptar eclesiásticamente. En todo caso los ortodoxos mantienen el uso de un calendario civil, para las cosas del mundo (es decir el calendario que sigue la mayoría de seres humanos) y otro eclesiástico para mantener las tradiciones originales de los creyentes en Cristo. Entonces quienes celebran la navidad con el calendario civil, simplemente están celebrando 13 dias ANTES la fiesta del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Aunque es ampliamente aceptado que probablemente la real fecha del nacimiento del Señor fue en marzo o abril, creemos que es bueno mantener la acostumbrada fiesta que los primeros cristianos eligieron aboliendo así la fiesta pagana al Dios Sol, para colocar a Cristo como centro o sol de nuestras vidas. Sin embargo consideramos que a NADIE se le ocurre celebrar un cumpleaños 13 días antes…..así que nuestras fiestas correctamente celebradas son el 7 de enero (en realidad 25 de enero del calendario eclesiástico) Navidad, el 14 de enero primer día del año Fiesta de la Circuncisión y San Basilio, y 19 de enero fiesta (en realidad 6 de enero) del Santo Bautismo o Teofanía de nuestro Señor, día en que se inicia la bendición de todas las casas de los ortodoxos. Claro estamos en países mayoritariamente Católico Romanos, por lo que estamos totalmente rodeados por las fiestas “anticipadas” navideñas, nos alegramos por igual con nuestros amigos y familiares que siguen esta felicidad, pero no podemos dejar de INFORMARLES que están celebrando una fiesta cristiana en fecha errada. Pues aunque sean millones los equivocados….eso no significa que estén en lo correcto. Entonces a todos una Feliz Navidad adelantada, y a los ortodoxos un feliz período de preparación para nuestra Navidad el 7 de enero. Muchos dirán que todo es igual, que no importa, pero de los detalles esta hecho el verdadero amor, y sobretodo de la verdad.
Metropolita +Chrysóstomos

A Cristo adoramos en un Pesebre, junto con los sabios de oriente, pastores y niños...santos y santas de todos los tiempos



 

sábado, 28 de abril de 2012

SANTA CECILIA





Santa CeciliaVirgen, mártir de la Iglesia primitiva, patrona de los músicos.Fiesta: Noviembre 22
Breve: El culto de santa Cecilia, bajo cuyo nombre fue construida en Roma una basílica en el siglo V, se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el martirio por amor a Cristo.

Durante más de mil años, Santa Cecilia ha sido una de las mártires de la primitiva Iglesia más veneradas por los cristianos. Su nombre figura en el canon de la misa. Las "actas" de la santa afirman que pertenecía a una familia patricia de Roma y que fue educada en el, cristianismo. Solía llevar un vestido de tela muy áspera bajo la túnica propia de su dignidad, ayunaba varios días por semana y había consagrado a Dios su virginidad. Pero su padre, que veía las cosas de un modo diferente, la casó con un joven patricio llamado Valeriano. El día de la celebración del matrimonio, en tanto que los músicos tocaban y los invitados se divertían, Cecilia se sentó en un rincón a cantar a Dios en su corazón y a pedirle que la ayudase. Cuando los jóvenes esposos se retiraron a sus habitaciones, Cecilia, armada de todo su valor, dijo dulcemente a su esposo: "Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ángel del Señor vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio si me respetas, el ángel te amará como me ama a mí." Valeriano replicó: "Muéstramelo. Si es realmente un ángel de Dios, haré lo que me pides." Cecilia le dijo: "Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo verás al ángel." Valeriano accedió y fue a buscar al obispo Urbano, quien se hallaba entre los pobres, cerca de la tercera mojonera de la Vía Apia. Urbano le acogió con gran gozo. Entonces se acercó un anciano que llevaba un documento en el que estaban escritas las siguientes palabras: "Un solo Señor, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todo y en nuestros corazones." Urbano preguntó a Valeriano: "¿Crees esto?" Valeriano respondió que sí y Urbano le confirió el bautismo. Cuando Valeriano regresó a donde estaba Cecilia, vio a un ángel de pie junto a ella. El ángel colocó sobre la cabeza de ambos una guirnalda de rosas y lirios. Poco después llegó Tiburcio, el hermano de Valeriano y los jóvenes esposos le ofrecieron una corona inmortal si renunciaba a los falsos dioses. Tiburcio se mostró incrédulo al principio y preguntó: " ¿Quién ha vuelto de más allá de la tumba a hablarnos de esa otra vida?" Cecilia le habló largamente de Jesús. Tiburcio recibió el bautismo, y al punto vio muchas maravillas.
Desde entonces, los dos hermanos se consagraron a la práctica de las buenas obras. Ambos fueron arrestados por haber sepultado los cuerpos de los mártires. Almaquio, el prefecto ante el cual comparecieron, empezó a interrogarlos. Las respuestas de Tiburcio le parecieron, desvaríos de loco. Entonces, volviéndose hacia Valeriano, le dijo que esperaba que le respondería en forma más sensata. Valeriano replicó que tanto él como su hermano estaban bajo cuidado del mismo médico, Jesucristo, el Hijo de Dios, quien les dictaba sus respuesta. En seguida comparó, con cierto detenimiento, los gozos del cielo con los de la tierra; pero Almaquio le ordenó que cesase de disparatar y dijese a la corte si estaba dispuesto a sacrificar a los dioses para obtener la libertad. Tiburcio y Valeriano replicaron juntos: "No, no sacrificaremos a los dioses sino al único Dios, al que diariamente ofrecemos sacrificio." El prefecto les preguntó si su Dios se llamaba Júpiter. Valeriano respondió: "Ciertamente no. Júpiter era un libertino infame, un criminal y un asesino, según lo confiesan vuestros propios escritores."
Valeriano se regocijó al ver que el prefecto los mandaba azotar y hablaron en voz alta a los cristianos presentes: "¡Cristianos romanos, no permitáis que mis sufrimientos os aparten de la verdad! ¡Permaneced fieles al Dios único, y pisotead los ídolos de madera y de piedra que Almaquio adora!" A pesar de aquella perorata, el prefecto tenía aún la intención de concederles un respiro para que reflexionasen; pero uno de sus consejeros le dijo que emplearían el tiempo en distribuir sus posesiones entre los pobres, con lo cual impedirían que el Estado las confiscase. Así pues, fueron condenados a muerte. La ejecución se llevó a cabo en un sitio llamado Pagus Triopius, a seis kilómetros de Roma. Con ellos murió un cortesano llamado Máximo, el cual, viendo la fortaleza de los mártires, se declaró cristiano.
Cecilia sepultó los tres cadáveres. Después fue llamada para que abjurase de la fe. En vez de abjurar, convirtió a los que la inducían a ofrecer sacrificios. El Papa Urbano fue a visitarla en su casa y bautizó ahí a 400 personas, entre las cuales se contaba a Gordiano, un patricio, quien estableció en casa de Cecilia una iglesia que Urbano consagró más tarde a la santa. Durante el juicio, el prefecto Almaquio discutió detenidamente con Cecilia. La actitud de la santa le enfureció, pues ésta se reía de él en su cara y le atrapó con sus propios argumentos. Finalmente, Almaquio la condenó a morir sofocada en el baño de su casa. Pero, por más que los guardias pusieron en el horno una cantidad mayor de leña, Cecilia pasó en el baño un día y una noche sin recibir daño alguno. Entonces, el prefecto envió a un soldado a decapitarla. El verdugo descargó tres veces la espada sobre su cuello y la dejó tirada en el suelo. Cecilia pasó tres días entre la vida y la muerte. En ese tiempo los cristianos acudieron a visitarla en gran número. La santa legó su casa a Urbano y le confió el cuidado de sus servidores. Fue sepultada junto a la cripta pontificia, en la catacumba de San Calixto.
Esta historia tan conocida que los cristianos han repetido con cariño durante muchos siglos, data aproximadamente de fines del siglo V, pero desgraciadamente no podemos considerarla como verídica ni fundada en documentos auténticos. Tenemos que reconocer que lo único que sabemos con certeza sobre San Valeriano y San Tiburcio es que fueron realmente martirizados, que fueron sepultados en el cementerio de Pretextato y que su fiesta se celebraba el 14 de abril. La razón original del culto de Santa Cecilia fue que estaba sepultada en un sitio de honor por haber fundado una iglesia, el "titulus Caeciliae". Por lo demás, no sabemos exactamente cuándo vivió, ya que los especialistas sitúan su martirio entre el año 177 (de Rossi) y la mitad del siglo IV (Kellner).
E1 Papa San Pascual I (817-824) trasladó las presuntas reliquias de Santa Cecilia, junto con las de los santos Tiburcio, Valeriano y Máximo, a la iglesia de Santa Cecilia in Transtévere. (Las reliquias de la santa habían sido descubiertas, gracias a un sueño, no en el cementerio de Calixto, sino en el cementerio de Pretextato). En 1599, el cardenal Sfondrati restauró la iglesia en honor a la Santa en Transtévere y volvió a enterrar las reliquias de los cuatro mártires. Según se dice, el cuerpo de Santa Cecilia estaba incorrupto y entero, por más que el Papa Pascual había separado la cabeza del cuerpo, ya que, entre los años 847 y 855, la cabeza de Santa Cecilia formaba parte de las reliquias de los Cuatro Santos Coronados. Se cuenta que, en 1599, se permitió ver el cuerpo de Santa Cecilia al escultor Maderna, quien esculpió una estatua de tamaño natural, muy real y conmovedora. "No estaba de espaldas como un cadáver en la tumba," dijo más tarde el artista, sino recostada del lado derecho, como si estuviese en la cama, con las piernas un poco encogidas, en la actitud de una persona que duerme." La estatua se halla actualmente en la iglesia de Santa Cecilia, bajo el altar próximo al sitio en el que se había sepultado nuevamente el cuerpo en un féretro de plata. Sobre el pedestal de la estatua puso el escultor la siguiente inscripción: "He aquí a Cecilia, virgen, a quien yo vi incorrupta en el sepulcro. Esculpí para vosotros, en mármol, esta imagen de la santa en la postura en que la vi." De Rossi determinó el sitio en que la santa había estado originalmente sepultada en el cementerio de Calixto, y se colocó en el nicho una réplica de la estatua de Maderna.
Sin embargo, el P. Delehaye y otros autores opinan que no existen pruebas suficientes de que, en 1599, se haya encontrado entero el cuerpo de la santa, en la forma en que lo esculpió Maderna. En efecto, Delehaye y Dom Quentin subrayan las contradicciones que hay en los relatos del descubrimiento, que nos dejaron Baronio y Bosio, contemporáneos de los hechos. Por otra parte, en el período inmediatamente posterior a las persecuciones no se hace mención de ninguna mártir romana llamada, Cecilia. Su nombre no figura en los poemas de Dámaso y Prudencio, ni en los escritos de Jerónimo y Ambrosio, ni en la "Depositio Martyrum" (siglo IV). Finalmente, la iglesia que se llamó más tarde "titulus Sanctae Caeciliae" se llamaba originalmente "títulus Caecilia", es decir, fundada por una dama llamada Cecilia.
Santa Cecilia es muy conocida en la actualidad por ser la patrona de los músicos. Sus "actas" cuentan que, al día de su matrimonio, en tanto que los músicos tocaban, Cecilia cantaba a Dios en su corazón. Al fin de la Edad Media, empezó a representarse a la santa tocando el órgano y cantando.
Tomado del libro: Vida de los Santos de Butler, vol. IV.


SANTA CECILIA
Siglo III
1. ORACIONES

Páginas: 1. Oraciones | 2. Oraciones antiguas

  • Fiesta: 22 de noviembre.
  • Virgen y mártir, muerta hacia el 230.
  • Patrona: mártires, compositores, músicos, poetas, cantantes, instrumentos musicales.
    (Fuente: Patron Saints Index)

[Estampa de Santa Cecilia]


A SANTA CECILIA

"Se abrió su boca para dar lecciones de sabiduría y está en sus labios la ley de bondad. Se levantó su esposo y la colmó de alabanzas. "
¿A quién más seguramente que a ti, amable Cecilia, se aplicaron estas palabras?… el candor y la sabiduría de tus palabras en un instante transformaron a tu esposo; apenas respiró el suave perfume de tu inocencia, lo ganaste a la fe de Jesucristo y llegó a ser mártir. Hoy es más grande aún tu poder. Ruega pues, a Dios para que imitando tus virtudes, logremos también la ventura de los escogidos. Amén.

__________

ORACIÓN A SANTA CECILIA,
VIRGEN Y MÁRTIR

Gloriosa Virgen y mártir Santa Cecilia, modelo de esposa fidelísima de Jesús, vedme aquí postrado humildemente ante vuestras plantas. Soy un pobre pecador que vengo a implorar vuestra poderosa intercesión ante Jesús a quién tanto amasteis, suplicándote que me consigas un verdadero arrepentimiento de mis pecados, un propósito eficaz de enmienda y una heroica fortaleza para confesar y defender la fe que he profesado.
Alcánzame la gracia de vivir y morir en esta santa fe, como también las gracias especiales que necesito para vivir santamente en mi estado. Escucha y alcanzame mis súplicas , oh virgen poderosísima, para que merezca gozar un día de la eterna bienaventuranza. Así sea.

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ORACIÓN

Señor y Dios nuestro, tu escogiste para ti desde sus más tiernos años a Santa Cecilia. Ella amó a Dios, a su familia, a sus semejantes, hasta entregar todos sus bienes a los pobres. Desde su imagen nos señala una ruta. Es un faro luminoso en los acantilados del mundo. Se nos muestra joven, hermosa, rica y sana. Exhibe valentía, carácter, robustez del alma… hasta entregar su vida. Queremos aprender de ella esa fe y esa valentía para vivir nuestro cristianismo sin claudicar. Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MANO PODEROSA



¿Qué es La Mano Poderosa?
Es un antiguo talismán cuya popularidad continúa en el día de hoy sobre tarjetas y velas sagradas. El significado de la mano es lo mismo hoy como en la antigüedad: protección mágica y bendición.  Como magnífico ejemplar del sincretismo cultural puertorriqueño, se relaciona con las manos simbólicas de África Occidental como también con cultos Moros de Fátima, y el culto católico a Santa Ana.

¿Cómo aparece La Mano Poderosa en la tradición puertorriqueña de santos de palo?
La imagen muestra una gigante mano de frente con los dedos extendidos. La palma muestra una herida estigmática hecha por un clavo. Es la mano de Cristo crucificado, con pequeñas imágenes sobre la punta de los dedos, de Cristo niño sobre el pulgar, seguido de María, José, Ana (madre de María) y Joaquín (padre de María).


ORACIÓN

SE HACE LA PETICIÓN

Después de hacer la súplica , se debe decir:
Aquí vengo con la fe de un alma cristiana, a buscar tu misericordia en situación tan angustiosa para mí. No me desampares y la puerta que quiera abrirse en mi camino, sea tú mano poderosa la que me la cierre para no entrar en ella si no me conviene, o me la dejes abierta, si ha de volver mi tranquilidad tanto tiempo deseada. A tus pies dejo esta súplica, que te hace un alma obligada por el destino a grandes sufrimientos, que ya no puede combatir si tu mano poderosa no detiene la ley de la razón.
Sea usted un buen cristiano haciendo buenas obras y de esa manera tiene usted derecho a recibir algo desde el infinito, siempre y cuando que usted se lo merezca.
Dios mío, perdona los desaciertos que yo he cometido durante esta existencia, la cual llevo de frente, dame fuerzas para soportar las amarguras de esta vida.
Hágase un Padre Nuestro.
Esta oración se reza quince das. A los ocho das después de hecha esta oración, se alcanza lo que se pide por difícil que sea.